Sobre la felicidad ¿qué es eso?

La cuestión no es nueva, es de todas las épocas y es decisiva para cada persona. La podríamos sintetizar en este interrogante: “¿cómo armonizar ser feliz (una vida feliz) y hacer lo bueno (el bien) y correcto?”. La dificultad radica en que esas palabras y expresiones han perdido, mejor dicho, se les ha dado otros contenidos. Feliz se hace coincidir con placer y, bueno, con lo útil. Frecuentemente, nuestra vista y la inteligencia son incapaces de profundizar por estar deslumbras por lo individual, la sensibilidad y el instante.
Julián Marías lo expresaba con estas palabras: “La pregunta fundamental que tendríamos que hacernos –a nosotros mismos y a los demás- sería: ¿qué me importa la verdad?, y es el camino para la pregunta por el sentido de la vida. ¿Qué necesito para ser feliz? ¿Qué voy a necesitar siempre? ¿Qué me impide la felicidad? Es dudoso que los hombres se hagan estas preguntas, más dudoso todavía que sean capaces de contestar a ellas; acaso la máxima dificultad estriba en que se atrevan a plantearlas. Si esto se hiciera, por lo menos se conseguiría claridad sobre el sentido de la vida, o sobre su falta de sentido, porque las cosas no son buenas por necesidad. (…) si no se descubre el sentido de la vida, y si no se está en él, desaparece la felicidad”.
Si del panorama individual pasamos al panorama de la sociedad, podrían servirnos estas palabras de Tocqueville dichas hace 150 años: “Veo una muchedumbre innumerable de hombres semejantes e iguales… Cada uno de ellos apartado en su mundo propio, resulta extraño al destino de todos los demás … Sólo existe en sí mismo y para sí mismo, y si aún le queda una familia, al menos puede decirse que carece de patria. Por encima de todos ellos, se eleva un poder inmenso y tutelar, que se encarga de garantizar sus satisfacciones y velar por su destino. Es un poder absoluto, detallista, regular, previsor y suave. No tiraniza a nadie, pero molesta, comprime, debilita, apaga, aturde, y reduce, por último, cada nación a un rebaño de animales tímidos e industriosos, cuyo pastor es el gobierno”.
Quizás los ejemplos de algunas vidas nos aporten luz en esta búsqueda de la felicidad, siempre limitada aquí en la tierra.

Teresa de Calcuta
“En cierta ocasión, una mujer me habló de una familia hindú con ocho hijos que no habían comido en varios días. Reuní inmediatamente todo el arroz que pude y lo llevé a su casa. Aquellos niños estaban al borde de la muerte, por inanición y me recibieron con voces de alegría. Su madre cogió el arroz, hizo dos mitades, repartió una a sus hijos y luego se marchó con la otra. Cuando volví, le pregunté: “¿Dónde has estado?”, y ella respondió: “Hay una familia musulmana en la puerta de al lado, tienen también ocho hijos y tampoco han comido en varios días, como nosotros”.
Teresa de Calcuta : Nació en 1910 en un Skopje (Yugoslavia), en 1948 fundó la Orden: Misioneras de la Caridad, en 1979 se le concedió el premio Nóbel de la Paz.
Montse
“Montse tuvo la valentía de mirar al dolor frente a frente, cara a cara y a los ojos: “tú eres el dolor -pensó-, pero yo… yo te voy a poder. No podré levantarme de esta cama… pero desde aquí, ¡voy a luchar todo lo que pueda! ¡Me voy a servir de ti para ganar! Este dolor me va a servir para amar: va a ser mi nueva forma de amar”, y convirtió su enfermedad en un instrumento de corredención”.
Cejas, J.M., Montse Grases.

Karol Wojtyla
“Ella cuenta que el sacerdote se preocupó de ella de forma conmovedora. Consiguió té caliente, pan y queso y, como no podía caminar, porque tenía hinchada una pierna, la llevó a cuestas durante muchas horas, hasta llegar a una estación más grande. Allí encendió fuego, le regaló su abrigo negro y le prometió llevarla hasta Cracovia, donde vivía su tía. Al comienzo del encuentro, el joven se había presentado, era Karol Wojtyla”. Universidad de Piura, Perú, VII.

Sabriye
“A los nueve años Sabriye se da cuenta de que leer le supone un gran esfuerzo. Tiene que hacerlo con una lupa y sobre una pantalla gigante: “Me provocaba dolor de cabeza y al final no disfrutaba (…) creían que era torpe”. A los doce años termina por aceptar su condición y pierde el miedo a la palabra ciega.
Después de licenciarse en Filología y Sociología buscó desarrollar sus proyectos fuera de su país natal (Alemania). Se decidió por el Tíbet. Estudió tibetología y desarrolló la primera escritura braile tibetana (…).
Hoy, los niños que acuden a la escuela de Sabriye, en lugar de sentirse inferiores, tienen la confianza suficiente para responder: “Sí, soy ciego. Tú ¿sabes leer y escribir? Y si es así, ¿puedes hacerlo en la oscuridad?”.
Sabriye Tenberken perdió la vista a los doce años a causa de una extraña enfermedad. Aprendió braile, estudió y superando las dificultades, marchó a la región del Tibet donde enseñó a niños ciegos. Por su trabajo ha recibido el premio Norgall del Internacional Woman Club y el premio Charity. Su libro: Mi camino me lleva al Tibet, ed. Maeva, se ha convertido en un best-sellers en varios países.
Jorge
“Conforme nos acercábamos al instituto el bús se iba llenando de personas inconfundibles. Entre ellas, cuatro caras de peques, Pienso que el mayor de ellos tendría unos doce años y el pequeño unos cinco. Su parecido físico y su comportamiento me llevan a la conclusión que son hermanos. En medio de la escena observada, uno de ellos, busca una y otra vez en sus bolsillos, su pase de bús. No lo encuentra y dirigiéndose al mayor le dice: – lo he debido olvidar en casa, necesito que me prestes el tuyo, mañana picaremos dos veces el mío, ¿aceptas? A lo que el mayor responde: de acuerdo”.
Jorge, es el mayor de cuatro hermanos, ha crecido en el calor de una familia, estudia Educación Secundaria. No cambiaría por nada sus dos ambientes ordinarios: su casa y los ratos con sus amigos. Sabe, porque lo ha vivido, que, en uno y otro lugar, esperan de él sinceridad, optimismo, comprensión, ayuda, (…). Fortaleza para hacer felices a los demás. (Jorge “Un día de cada día”),
José Arnal Agustín

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: